domingo, 12 de julio de 2015

EMBRUJO DE LUNA

Había exigido de su boca 
susurro de palabras delirantes 
para sentir en el alma 
su fuego hechizante.

Había exigido de sus ojos 
la mirada más vivaz  
y cautivante,
para embriagarme 
en su embrujo 
de luna menguante.

Había exigido de su manos 
la blanca tersura 
de la flor de cardo, 
para sentir que estoy viva 
y al mismo tiempo 
poder morir
en sus cálidas manos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario