MI MUSA
Musa:
Alas de inspiración,
embriaguez de notas almibaradas,
tropel de sueños y desvelos
de hechizo y magia
de realismo y ficción.
Musa. ¡Mi musa!
Plumín que danza en mis manos
para empaparme de letras.
BIENVENIDO A ALAMA DE CUARZO, UN ESPACIO DIGNO DE LA TRANSPARENCIA DEL ESPÍRITU Y DE TODOS LOS ELEMENTOS NATURALES QUE SE VALE LA LÍRICA, ESPECIALMENTE EN EL AMOR A LO NATURAL Y A LA ESENCIA DE LAS COSAS DIGNAS DE VER EN UN MUNDO ESCASO DE VALORES. BIENVENIDOS SEAN SEÑORES LECTORES
sábado, 25 de junio de 2016
LUZ DE ESPERANZA
LUZ DE ESPERANZA
Donde el sembrado se levanta
y florece sin espinas.
Es allí,
donde se acunan los vientos
para acariciar las estaciones
del destino.
Donde la libertad
no tiene precio,
y la bondad es calor
que abriga el alma.
Es allí,
donde se forjan
los caminos
y la vida se tiñe
con la luz de la esperanza.
Donde el sembrado se levanta
y florece sin espinas.
Es allí,
donde se acunan los vientos
para acariciar las estaciones
del destino.
Donde la libertad
no tiene precio,
y la bondad es calor
que abriga el alma.
Es allí,
donde se forjan
los caminos
y la vida se tiñe
con la luz de la esperanza.
LAS HORAS AMARILLAS
LAS HORAS AMARILLAS
El harpa desnuda su nostalgia
entre brisas y caricias del viento.
Abre un horizonte ondeante
de hilvanados destellos.
En el inmenso sembrado
una atmósfera agitada
huele a hierba buena.
Surcos y arados
sueñan con horas amarillas.
Surge la esperanza
Para tapizar de colores
el hórreo ...
El harpa desnuda su nostalgia
entre brisas y caricias del viento.
Abre un horizonte ondeante
de hilvanados destellos.
En el inmenso sembrado
una atmósfera agitada
huele a hierba buena.
Surcos y arados
sueñan con horas amarillas.
Surge la esperanza
Para tapizar de colores
el hórreo ...
GUARDIANES DE LO EFÍMERO
GUARDIANES DE LO EFÍMERO
La tarde se viste con su disfraz opalino
y las pupilas del tiempo se dilatan
para desvanecerse en campanarios
de oscuros laberintos.
Un pesado carruaje
se desploma en el abismo.
Los guardianes de lo efímero
bostezan,
mientras enhebran sus harapos
en la olorosa penumbra.
La tarde se viste con su disfraz opalino
y las pupilas del tiempo se dilatan
para desvanecerse en campanarios
de oscuros laberintos.
Un pesado carruaje
se desploma en el abismo.
Los guardianes de lo efímero
bostezan,
mientras enhebran sus harapos
en la olorosa penumbra.
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