Nada detendrá
la hostil llegada
de un rudo invierno
en valles y montañas.
La escarcha silenciosa
dejará una alfombra blanca
en el mapa.
Enmudecerán
los espíritus del universo
desplegando sus alas
en un profundo sueño.
La naturaleza conspira
con el tiempo,
un aire renovador
se percibirá
en un cielo despejado
y colorido.
La tardía primavera se ensanchará
con el murmurar de los cardos monteros.
Las golondrinas despertarán
en un bosque de hiervas,
para emigrar a otros puertos,
otros cielos, otros valles.
Nos sorprenderá nuevos aromas
y las aves vendrán con sus trinos
agitanado sus alas.
Todo se transformará
en alegría y canto.
Una vez más
la naturaleza nos abrazará
con nuevos aromas,
con nuevos sabores
para contentar el alma...
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